CARTA ABIERTA A TODOS LOS ASESORES DE EMPRESA.
Por Miguel Angel Soler Herreros:
Estimados compañeros: después de mas de 15 años de ejercicio, y 12 en internet, he creído conveniente escribir estas reflexiones acerca de esta profesión, para que cada cual saque sus conclusiones.
Desde 1990, nuestra profesión es posiblemente, la mas dinámica de todas. Es la que mas le afecta el cambio tecnológico, con diferencia, pues a nosotros se nos está exigiendo, por parte de la administración, todos los conocimientos informáticos, habidos y por haber, a saber, tenemos que saber manejar el Windows, los programas de gestión, el correo electrónico, las firmas digitales de hacienda y la seguridad social, los programas de gestión de la seguridad social (winsuite), los programas de declaraciones informativas de hacienda (modelos 180, 190, etc), y el registro nos va forzando a recibir las facturas electrónicas.
Sin embargo, no estamos recibiendo ningún tipo de seguridad jurídica por parte de la administración, a saber:
1.- Cuando nos envían una comunicación electrónica, la fecha de recepción es la de emisión. A diferencia del correo ordinario, en el que la fecha de recepción de un escrito, es la de la firma del acuse, con el correo electrónico no pasa esto. Para ellos, una comunicación se recibe cuando ellos la envían por correo electrónico, con independencia incluso de que la recibamos. No existe seguridad jurídica alguna cuando nos comunican algo por correo electrónico. Muchos correos se pierden. Para empezar, el correo electrónico no se sabe ni que camino recorre, desde el ordenador emisor, al receptor. Cualquier ordenador intermedio, puede perder la información desde que la recibe, hasta que la vuelve a lanzar, con lo cual el correo electrónico es el medio de comunicación mas inseguro que hay. Y no hay acuse de recibo legal, respecto del correo electrónico.
2.- Los justificantes que hacienda emite respecto de una tramitación electrónica, no sirven para nada. Para empezar, es sencillísimo modificarlos, cualquiera que tenga el adobe acrobat writter puede modificar hasta las etiquetas de hacienda. En las páginas de www.asesores.es podéis ver un sin fin de formularios modificados. A mi, en concreto, una tramitación electrónica según hacienda no la había hecho, y ¿Qué haces cuando te pasa esto? Porque la única palabra que vale es la de ellos, pues el código electrónico lo emiten ellos, a nosotros no nos dan seguridad jurídica alguna. No hay ley que ampare al que hace una tramitación electrónica cuyo registro pierde hacienda.
3.- Y que decir de las notificaciones de la seguridad social, que cuando no encuentran a nuestro cliente, nos notifican a nosotros? Esto es una vergüenza, y para empezar, la notificación es totalmente inválida. Por ejemplo, aquí llevamos clientes de toda España, que nos llaman cuando ellos quieren, por lo que si recibiéramos estas cartas, ¿como demostramos que hemos notificado al cliente su contenido? y eso sin contar, con que abrir la carta podría ser un delito. Además, nosotros no tenemos los medios que tiene la administración; si ésta no puede notificar a una persona con sus poderosos medios, ¿qué hace pensar que nosotros lo podemos hacer? Aquí, por ejemplo, al 40% de los clientes no los hemos visto físicamente nunca.
4.- Y la historia de presentar el impuesto de sociedades, obligatoriamente, vía internet? Pero que rollo es este. Para empezar, una empresa no tiene porque tener cuenta bancaria, ni tiene porque obligatoriamente tener internet, que dicho sea de paso, el acceso en este país es una m..... El sistema de pago de este impuesto es un desastre, y además, la firma electrónica ¿qué cliente la tiene? muy pocos, se aprovechan de nuestra firma, y la administración no nos paga nada por esto. Nosotros no tenemos porque responsabilizarnos del pago del impuesto, bastante tenemos con redactarlo.
5.- ¿quién es el responsable de una tramitación electrónica? muchos de nosotros, cuando tramitamos un IVA u otro formulario, que sabemos que no contiene los datos correctos, pensamos "bueno, al fin y al cabo lo firman los clientes". Pero esto se acabó, porque con las tramitaciones electrónicas, los que firmamos somos nosotros. La firma digital, es eso, una firma, la nuestra. Los documentos que tramitamos a hacienda, los firmamos nosotros, no nos equivoquemos, y hacienda nos puede pedir la responsabilidad solidaria del posible fraude cometido, del que encima no nos beneficiamos. Ahora nos dicen por activa y por pasiva, que no somos responsables de nada, pero yo, en varios años, he visto ya hacer eso muchas veces a la administración, y luego cambiar las formas de "no eres responsable de nada", a esta otra, "eres responsable de todo, no haber firmado". Nosotros no tenemos porque firmar los documentos fiscales vía internet, lo lógico es que, al dar el CIF, dieran la firma digital a la empresa. Y nosotros deberíamos utilizar la firma digital de la empresa, no la nuestra.
6.- Quien se responsabiliza de que no se pueda hacer una tramitación, porque el ordenador de hacienda o la seguridad social, se cuelga? Nadie. El caso es que las tardes del último día de pago de un impuesto, los ordenadores de hacienda suelen colgarse. Pues te fastidias, el responsable eres tu siempre.
7.- Y si no quieres tener DNI electrónico? Se puede saber porque tienes que tener un chip en tu DNI, cuya tecnología desconoces? Se supone que tu tienes que estar siempre en posición de poder demostrar tu identidad. Esto es muy importante. Una cosa es que quieras tener el chip famoso, y otra es que estés obligado a ello, porque aunque voluntariamente lo puedas desactivar, sigue estando parte de tu información ahí. La única forma de que no funcione, es arrancarlo físicamente. Imagínate si entran delincuentes en tu casa, y con tu DNI electrónico te obligan a hacer todo tipo de transacciones bancarias...
Una cosa es aceptar voluntariamente la tecnología, limitando los riesgos (por ejemplo, la tarjeta VISA tiene un límite), y otra cosa es que te la impongan por la fuerza, y decidan los demás por ti, que riesgos corres.
Y que han hecho los colegios profesionales frente a todo esto? Callar, callar y callar. Los colegios profesionales, la verdad, no están ahora mismo defendiendo a los profesionales, sino cobrando sus cuotas. No se ha oído una voz frente a la desastrosa Ley de Sociedades Profesionales, que nos impone obligaciones a los colegiados, que nuestra competencia desleal no tiene. Por ejemplo, los bancos están creando macro asesorías, pero me extraña que esas asesorias bancarias cumplan la citada Ley, ni que los bancos respondan con todo su patrimonio de cualquier anomalía, ni que tengan el seguro que obliga esa ley, etc. Los colegios profesionales no nos defienden frente a nuestra principal competencia, pero callan frente al ataque despiadado de la administración contra nosotros, mediante esa ley. Curiosamente, los jueces no responden con su patrimonio de sus errores, ¿por qué lo tenemos que hacer nosotros?
Quizá deberíamos pensar los asesores, que tenemos derechos además de obligaciones. Quizás los colegios deberían facilitar la firma electrónica a nuestros clientes, para que los formularios los firmasen ellos y no nosotros. Quizá los Colegios profesionales deberían alzar la voz ya de una p.. vez frente a la administración. Y si la administración quiere que colaboremos con ella, que nos de, entre otras cosas, seguridad jurídica, porque ahora mismo, no la tenemos.
Los profesionales tenemos mucho mas poder del que pensamos, solo que no lo utilizamos. Nos dedicamos a devorarnos unos a otros.
Miguel Angel Soler Herreros.
Graduado Social, Colegiado en Valencia, ejerciente libre, 2105.