LO PRIMERO:
| La inversión | Los socios y la forma de la sociedad | |
| El comienzo |
Lo primero: debe ser Vd. un experto en el negocio que vaya a montar,
o tener como socio o en plantilla (en este último caso, pagando
muy bien), a alguien que lo sea. Los negocios no se hacen solo con
dinero, y dependen fundamentalmente del que los dirige, ya sea una gran
empresa o un simple bar.
Si piensa hacerse con una franquicia, piense que el que gana el dinero
es el titular de la franquicia, no el franquiciado. Hay franquicias
muy rentables, como puede ser ropa Mango, o en comidas, Telepizza, pero
también es cierto que se ha pueso de moda el vender cualquier franquicia,
y hemos visto como, por ejemplo, personas que se hacían con franquicias,
por ejemplo de inmobiliarias, de repente cambiar el nombre, y es que se
habían deshecho de la franquicia que habían adquirido al
concluir el contrato, porque no les aportaba mas que gastos. Conclusión:
cuidado con las franquicias.
Montar una empresa es muy difícil, hay que saber lo que se lleva
entre manos. Y hay que trabajar mucho.
Lo segundo: la inversión. Hay que saber cuanto nos vamos a gastar de entrada, y tener un 20% de esos gastos, como mínimo, para imprevistos. En los negocios, todos tenemos la tendencia de aumentar los ingresos y disminuir los gastos, y luego cuando llegan las cuentas, nunca son lo que habíamos pensado. Esto es muy normal, y hay que pensar que cuando se inicia un negocio, se tienen mas o menos estos gastos:
Traspaso del local, o la obra del mismo (pintura, altas de luz, etc).
Gastos de constitución y gestoría.
Gastos de arquitecto para la apertura (esto puede ser muy caro).
Compra de mobiliario, maquinaria, vehículos.
Compra de género, que no venderemos hasta pasados unos meses.
Gastos de personal y seguridad social que tendremos hasta vender algo.
Impuestos a los que tendremos que hacer frente.
Fondo de maniobra, viene a ser el dinero que gastamos de costes corrientes
hasta que llega la venta.
Todos estos gastos son el capital que necesita la empresa. Claro, puede ser que muchas cosas las compremos a crédito o con leasing, en cuyo caso estos gastos bajarán al periodificarse y compensarse con posibles beneficios futuros. Pero es recomendable acoger, de entrada, la opción mas pesimista.
Lo tercero: los socios y la forma de la sociedad. Si el negocio lo montamos solos, solo tenemos que saber que es mas interesante a nivel fiscal y mercantil: ser persona física, o montar una sociedad limitada unipersonal. Esto nos lo dirá nuestro asesor fiscal. Aunque también hay que estudiar, en todo caso, el montar una sociedad con la mujer, teniendo separación de bienes.
Si no es así, no tenemos que dejarnos llevar por la alegría
de montar un nuevo negocio. Los socios siempre dan sorpresas, y es
imprescindible saber algo de ellos, por ejemplo, si están en el RAI o
ASNEF, pues por ello pueden dejar de darnos pólizas de crédito
o líneas de descuento. Además, un socio que ya ha estafado
a alguien, nos estafará también a nosotros. Los que
entran en la línea de no pagar las cosas, suelen estar así
toda la vida, y además quejarse de ello. También hay
que tener cuidado con empezar un negocio con alguien que se acabe de separar
o esté a punto de hacerlo, pues su cabeza no está en el negocio,
y no se le puede pedir que lo esté.
Pídale a su asesor que le informe sobre el régimen fiscal
de operaciones vinculadas, así como del de trasparencia fiscal.
Si no le sabe responder, cámbiese de asesor inmediatamente.
Mas adelante verá porqué.
En cuando a la forma de montar la sociedad, tenemos que ir a un profesional. Cuando se monta una sociedad, hay una cosa que son los estatutos. Ahí se indica, entre otras cosas, la forma de repartir el beneficio. Además se indica el capital. Tiene información en la sección mercantil. Esto es muy importante, pues el que tiene mayoría de capital, tiene mas poder de decisión en la empresa, y se lleva mayor cuota de beneficio a la hora de repartir. Es muy importante dejar esto claro de entrada, pues la mayoría de compra-ventas de participaciones sociales, para que sean válidas, tienen que serlo ante notario, luego no será fácil modificar después lo que hemos firmado al principio.
Lo cuarto: la asesoría. Es muy importante estar
bien asesorados, por no decir que fundamental. De muchos documentos
que hace el asesor, Vd. se juega el ir a la cárcel. Una cosa
tan simple como poner bien el epígrafe de contingencias profesionales
en un parte de alta en la seguridad social, puede costarle, en caso de
que un trabajador se mate en accidente de trabajo, mas de veinte millones
de pesetas. Y Vd. no sabe lo que es ese epígrafe, y además
no se puede arreglar después con efectos retroactivos. Así
que busque a un profesional cualificado. Tenga siempre en cuenta,
que lo que cobra un asesor, en realidad, es una partida insignificante
en la cuenta de gastos, si lo compara con el resto, y sin embargo se juega
Vd. mucho dinero en posibles sanciones.
Hay empresas que tratan de llevarse ellas mismas los papeles, pensando
que si van a hacienda o la seguridad social, les dirán todo lo que
tienen que hacer. Estas empresas suelen acabar en la asesoría
cuando ya es tarde. Además, los funcionarios nunca se hacen
responsables de la información que dan.
Lo quinto: las subvenciones. Hay que mirar (a ser posible
con el asesor), las posibles subvenciones que nos pueden dar. Ojo,
que algunas subvenciones, para que nos las concedan, tenemos que solicitarlas
con antelación a la inversión, o a la creación de sociedad, etc. Es mas, hay una subvención para
constitución de empresas, que tenemos que pedirla antes de la constitución.
Normalmente nos pedirán que estemos al corriente en los pagos con
el Estado.
No se debe contar nunca con ese dinero. Muchas veces se pide
una subvención, a la que se tiene derecho, y sin embargo no se concede
porque se ha terminado el dinero. Las subvenciones es un dinero con
el que no es conveniente contar, y si luego nos lo dan, pues mejor.
Las subvenciones podemos diferenciarlas en dos tipos: las del Estado
y las de las Comunidades Autónomas. Las que concede el Estado
se suelen dar siempre, las de las Comunidades Autónomas suelen darlas
si queda dinero. Tiene mas información aqui.
Lo sexto: el comienzo. Después de tener claro lo anterior, de haber hecho las obras necesarias en el local, etc., tenemos que arrancar. Esto es complicado, porque los primeros días, en que la empresa no tiene un rodaje, el personal no conoce bien el sistema de trabajo, etc., suelen ser un completo caos en que perdemos dinero y nervios. Así que a esto le dedicamos la página siguiente.