De esta forma, en lugar de que al finalizar el ejercicio, una sociedad saca la cuenta de perdidas y ganancias, sale el beneficio, se paga a hacienda el 30% o 35%, se distribuye a los socios los dividendos, etc. No se paga por el beneficio, sino que el mismo se integra directamente en el IRPF del socio. No hay deduccion alguna.